jueves, 21 de marzo de 2013

Hades y Perséfone

Hades y Perséfone


"Y él fue a la cama de la abundante Deméter, quien concibió a Perséfone, la de blancos brazos, robada por Hades del lado de su madre."

Fragmento de "La Teogonía" de Hesíodo.


Perséfone fue raptada por Hades mientras recolectaba flores en los campos de Nisa. La madre de Perséfone, la diosa de la agricultura,Deméter, indignada por tal acto, lanzó una maldición sobre la Tierra: produjo una gran hambruna. Muchos dioses fueron a pedirle que dejara de hacer sufrir a la humanidad, pero ella siempre se negaba, argumentando que no lo haría hasta que su hija regresara. Fue entonces cuando Zeus intervino.

Zeus, por medio de Hermes, pidió a Hades que dejara marchar a Perséfone. Hades, misteriosamente, accedió. Sin embargo, antes de que Perséfone se marchara, Hades le ofreció a la hermosa hija de Deméter un grano de granada, que es dulce como la miel. El dios del Inframundo se lo ofreció porque sabía que así tendría que regresar.

Este último manjar la ató al Inframundo para siempre. Cada grano que había comido representaba un mesque debía permanecer en el Inframundo. Algunas fuentes afirman que Perséfone comió seis granos, por lo que debía permanecer seis meses en los dominios de Hades. Durante esta época, debido al pesar de Deméter, la tierra se volvía estéril y sobrevenía el invierno. Así, cuando madre e hija volvían a estar juntas, la tierra volvía a florecer.

Existe una versión de este mito, según la Enciclopedia Británica de 1911, que reza:
Mientras estaba recogiendo flores con sus compañeras en un prado, la tierra de abrió y Hades, dios de los muertos, apareció y se la llevó para que fuese su reina en el Inframundo. Antorcha en mano, su afligida madre la buscó por todo el mundo y al no encontrarla, prohibió a la tierra seguir creciendo. Así todo aquel año no creció una sola brizna de hierba y los hombres habrían muerto de hambre si Zeus no hubiese persuadido a Hades de que dejase marchar a Perséfone [...]

Así,  cuando Perséfone regresa con Hades las hojas caen. Cuando la tierra no da frutos, es porque Deméter se desespera, en otoño. Y, cuando Perséfone regresa con su madre, la tierra se vuelve fértil de nuevo, todo florece debido a la alegría de Deméter.

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